Como muchos otros residentes extranjeros de esta gran nación, a menudo he sido testigo de cómo los legisladores de la cámara de representantes son igualmente ineficientes aquí como lo son en muchos países en todo el mundo. Las políticas partidarias son el gran mal al que están expuestas las mejores intenciones de los congresistas serios y dedicados al servicio público, y muchas veces son trampas inevitables de un sistema verdaderamente democrático.A pesar de esta idiosincrasia, la verdadera democracia y su virtuoso efecto secundario, la libre expresión, también tienen la facultad de producir héroes a partir de las fuentes más insospechadas. El caso específico de Jon Stewart y de la aprobación de la ley para compensar a aquellos que respondieron al ataque del 11 de septiembre del 2001 representa a uno de los mejores ejemplos de esta benévola generación espontánea.
Siempre me ha atraído ver a The Daily Show. Creo que su mezcla de humor y sátira se mezclan exitosamente para presentar a temas noticiosos que de otra forma serían trágicos, y durante muchos años me ha llamado la atención el observar cómo un programa que especifica a una ausencia de reporteros reales puede ofrecer una opinión tan atinada sobre temas que los noticieros de las grandes cadenas no tocan. Y el programa no solamente critica a las políticas de una corriente ideológica: realza a plena vista de su auditorio las deficiencias y desatinos de todos los partidos políticos, de sus propuestas y de sus acciones, sin tapujos ni poniendo en riesgo a su neutralidad (muy a pesar de lo que opinen sus detractores).
Ahora, hay medios noticiosos, así como investigadores académicos, que comparan a la influencia que ejerció Stewart en la aprobación de esa ley con aquella ejercida por Edward R. Murrow en los años cincuentas (denunciando a la cacería de brujas de McCarthy) y con la de Walter Cronkite en los sesentas (exponiendo a las ineficiencias de las operaciones en la guerra de Vietnam). Recuerdo haberme sorprendido cuando me enteré que la ley se había aprobado repentinamente en las sesiones de este mes en el Congreso, y la verdad es que nunca hice la conexión entre el rol que se adjudicó Stewart y el resultado final. Muchas veces he sido testigo de sus relatos de aquellos ejemplos que no reflejan a las mejores cualidades de nuestra sociedad (o, como decía Mafalda, suciedad / zoociedad), pero nunca vi resultado alguno. Por fin logró hacer que la opinión pública y las voces de la cordura se hicieran escuchar por encima de las pasiones y los extremismos.
Y el agradecimiento a su apoyo no solamente debe de provenir de los familiares de los que han muerto, o de aquellos que están gravemente enfermos, por atender inmediatamente al llamado para trabajar en los restos tóxicos de nuestras queridas torres. Tampoco debe de ser obligación única de los ciudadanos que eligieron a los congresistas que se bloquean unos a otros sin lograr nada en la Cámara de Representantes. Las gracias deben de surgir de todos aquellos que nos consideramos recipientes de una causa y efecto que han ayudado a crear una sociedad un poco más justa y a un congreso un poco más legítimo y efectivo.


Billboard Music Awards Red Carpet 2012 (PHOTOS)
How I Paid Off $27,000 in Credit Card Debt in Two Years
After 37 Years, 'Neighbors From Hell' May Finally Face Eviction
Stars and Their Moms
17 of the Riskiest Moves in Music History: The Brave, Crazy and Inspirational
D.C. Bartender Stabbed While Walking Patron Home Faces Staggering Medical Bill
Just Missed Millions: People Who Left Early Jobs At Billion-Dollar Companies
Stay-At-Home Mom Fights New Credit Card Rule
Kolmanskop: Namibia's Eerie Ghost Town
Rihanna Twitter Pictures: See the Singer's Most Shocking Social Media Photo Shares

