
Mi hija de 9 años ha descubierto el correo electrónico (al igual que muchos de sus amigos). Había tenido una dirección de correo ya desde hacía tiempo, pero solamente para recibir y enviar el ocasional mensaje "mono" a familiares a los cuales no ve a menudo.
Ahora, cuando entra a su correo, es muy posible que tenga en su bandeja de entrada más de un mensaje de sus compañeros de escuela o de un amigo del campamento del verano pasado.
Ustedes podrían decir que no hay nada malo en ello y yo estaría de acuerdo. Excepto que ahora se da uno cuenta de que tiene menos control sobre las actividades de correo electrónico de tu hija que el que se tiene sobre su navegación del web.
En lo que concierne al web, hay una lista de sitios en los que hemos estado de acuerdo en que mi hija pueda visitar sin supervisión: Webkinz y FreeRice, claro; YouTube y iTunes, no. Pero, cuando se trata del correo, casi tengo que estar parada todo el tiempo viendo sobre sus hombros: no conocemos a esa persona: elimínalo; no estamos seguros de conocer a esa persona (TwinkleStar555@aol.com): déjame abrirlo primero a mí; éste trae un anexo: bórralo; y así por el estilo.
Y, luego, también están las cadenas. Todos recordamos la emoción de recibir nuestra primera carta-cadena. En aquellos días, teníamos que fotocopiarla y mandarla a otras cinco personas para que: a) nos hiciéramos ricos (¡nunca sucedió!); o b) podríamos prevenir el fin del mundo (parece que está funcionando hasta el momento).
En años recientes, las cadenas han regresado a través del correo electrónico, en donde el concepto se adapta a la perfección. Mediante el acceso inmediato a un libro de direcciones, un mensaje electrónico puede ser reenviado a docenas de gente con unos cuantos clics del ratón. Excepto que ahora se nos pide que reenviemos un chiste extremadamente tonto y sin gracia; o contar la triste verdad acerca de un político que está por tener un alto puesto; o, a veces, hacer conciencia acerca de alguna causa que vale la pena.
¡Por supuesto que para un niño de nueve años, una cadena es una excelente idea! ¿Qué mejor modo de ampliar el círculo de amigos y hacerse aún más popular? ¿Cuál niño de nueve años querría romper la cadena de confianza y ser el culpable de que el círculo completo de la amistad se desmoronara?
El correo electrónico es una manera fabulosa de mantenerse en contacto con la familia y los amigos, pero parece que llevará, inevitablemente, a un nuevo desengaño a una edad temprana. Junto con el "Ratón de los Dientes" y el "Conejito de Pascua", nuestros hijos van a tener que aprender la verdad acerca de las cadenas.
Visit The Online Mom for more advice on kids and technology


Creepy Jeffrey Dahmer Yearbook Message Found
Michigan Worker Fired After Turning In Gun Found On The Job
GM Kills $10 Million Facebook Ad Campaign Because It Didn't Work
JCPenney's Ron Johnson: 'Customers Don't Get Our Pricing Strategy'
Kelly Clarkson Weight Loss: Singer Shows Off New Body at ABC Upfront Party (PHOTO)
PC Upgrades on Byte-Size Budgets -- Savings Experiment
'Undercover Boss': MasTec CEO Gets Choked Up Recalling Famous Dad
Baptist University's Anti-Gay Pledge Causes Faculty To Quit In Droves
How I Turned a $45 Stock Into a $60,000 Nest Egg
Nancy Sinatra Lashes Out at Stepmother Over Father Frank's Death

